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Hagamos algo útil: Teatro para la libertad

"Mujeres en obra" ha hecho del teatro un motor de transformaciones sociales y lo ha puesto al servicio de la libertad del ser humano, exactamente el lugar que le ha dado al teatro Bertolt Brecht. Porque no hay nada más liberador que las personas piensen por sí mismas, decidan por sí mismas y no vivan engañadas, siguiendo el guion que otros les han impuesto. La pieza no se plantea ser una mentira más, sino que nos hace recuerdo cada instante que “esto es solo una obra de teatro, la vida real está allá afuera”. Así escribe el estudiante de filosofía que ganó la mención honrosa en el Concurso de Crítica Amateur impulsado por la Red Boliviana de Periodismo Cultural, en torno del Festival Bertolt Brecht de Cochabamba.

Un informe en la edad de la desdicha

La pieza teatral, basada en texto de Kafka, no pretende suministrar un determinado mensaje, sino interpelar directamente a sus interlocutores sobre la “domesticación” a la que está sometida la naturaleza a través de la civilización, dice el profesor Miguel Ángel Díaz en su escrito que resultó ganador el Concurso de Crítica Amateur de Teatro impulsado por la Red Boliviana de Periodismo Cultural, en torno del Festival de Teatro Bertolt Brecht de Cochabamba. En total se presentaron ocho trabajos, de los cuales se premió la de Díaz y se dio mención a Diego Ezequiel Zárate Flores.

El festival Bertolt Brecht motiva la crítica teatral

Un tercer espacio teatral del país se une a la iniciativa de la Red Boliviana de Periodismo Cultural para incentivar la lectura crítica de las obras. Primero fueron el Fitaz (La Paz) y el Peter Travesí (Cochabamba) y ahora es el XVIII Festival Nacional de Teatro Bertolt Brecht el que, junto a estratégicos aliados, convoca a un concurso de crítica amateur. Aquí, el texto de la convocatoria y la programación que se desarrolla desde el 3 hasta el 10 de diciembre.

El "Peter Travesí" se fortalece con laboratorios de prensa y crítica

El festival nacional de teatro se desarrolla en Cochabamba entre el 23 y el 30 de septiembre. Las personas que se han inscrito a los talleres producen ahora materiales que serán premiados con Bs 650 por cada una de las tres menciones: periodismo escrito, periodismo fotográfico y crítica teatral.

Comunarios de Llavini no permitieron el ingreso de la caravana de discapacitados

Se avanza bajo rumores de intervención policial.

 

Ojos que no ven* / Llavini

 

Siguiendo la carretera que va desde Cochabamba hacia La Paz, muy transitada por el transporte de viajeros y de mercancías, se encuentra en el kilómetro 63 el pequeño pueblo de Llavini. Se abandona el llano y surgen las primeras estivaciones de la Cordillera andina, las cuales hacen que la carretera aunque de buen firme se vuelva sinuosa, con numerosas curvas cerradas, y abiertas a derecha y a izquierda.

Hacia Llavini, nos dirigimos algunos de los periodistas que seguimos puntualmente la evolución de la marcha de las personas en situación de discapacidad, ya que queremos comprobar sobre el terreno el rumor que se acrecienta entre las personas movilizadas: que se prepara un intervención policial en aras a impedir el desarrollo de la misma y su llegada a la ciudad de La Paz.

Al filo de la 1 de la madrugada, llegamos al pueblito los documentalistas Dan Fallshaw, Fernando Barbosa, Andrés Zúñiga Sanginés, y quien comparte con ustedes esta crónica.

Llavini duerme, no hay rastro de la prensa, ni de la Policía, y nuestro auto avanza despacio para localizar el campamento. Mientras ascendemos lentamente por la carretera, Fernando Barbosa exclama: "!puta, ¿y hasta aquí llegaron?!". Y, sí, aún lado de la carretera, cerca de un puente colgante que impresiona se encuentra la caravana. Todos duermen, y nosotros nos preguntamos porqué eligieron ese lugar y no dentro del pueblo; en la escuela, por ejemplo, ya que el lugar no tiene ni baños, ni aprovisionamiento de agua cercano. Hasta ahora, como el camino está lleno de penalidades, al menos para descansar durante la noche, los marchistas suelen elegir las escuelas o las plazas de los pueblos, lugares mínimamente accesibles para las  personas que se desplazan en sillas de ruedas, y para las familias y las madres con niños. ¿Qué habrá sucedido esta vez?

Cuando localizamos el campamento bajamos del vehículo y comprobamos que cerca permanece el camión de las provisiones y la ambulancia de los bomberos. Un bombero cuenta que todo está tranquilo, pero que la subida ha sido para los "discapacitados" bien fregada. Hubo dos accidentados que fueron trasladados al hospital, nos cuenta, y algunos desmayos.

Y, ¿por qué acampan aquí?, preguntamos. "Porque no les han permitido estar en la escuela", cuenta el bombero.
Poco después la ambulancia arranca. Van a comprar coca y volverán después, nos dicen; nosotros lamentamos no haberlo hecho, porque la noche se presume larga, y debemos permanecer en vela.

Poco después aparece una pareja policial. El teniente Castillo baja del vehículo y nos saluda:
"El camino ha sido bien difícil para los discapacitados", señala Castillo. Y no les han permitido estar en la escuela.

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Marcha de la Confederación de Discapacitados en los al rededores de Llavini. Fotografía: Cortesía de Dan Fallshaw.

 

El teniente Castillo evita pronunciarse sobre la legitimidad de la marcha, pero reconoce que cuando las autoridades de la comunidad negaron la entrada a las personas movilizadas, el teniente coronel, jefe del operativo se sintió mal, y pidió a la gente que reconsiderara su decisión. Castillo cuenta además que durante el pasado día, el camino fue tan duro, que algunos policías no pudieron evitar el impuso de empujar las sillas de ruedas: "algo que no debemos hacer, porque nosotros estamos para abrirles una vía para que puedan caminar y protegerles del intenso tráfico, pero no podemos ayudarles. Pero, también somos humanos, señala.

El teniente habla así porque es padre de un chico de trece años, que tuvo desde muy niño ataques intensos de epilepsia. Los médicos, sostiene, se equivocaron con la medicación y lo dejaron en estado vegetal. "He gastado ya 59.000 dólares. Y seguiré gastando hasta que se encuentre una solución para mi hijo”, explica.

Poco después de su relato, Castillo se despide pero antes nos advierte. "Tengan cuidado con este lugar. Es sagrado, porque aquí embarrancó una flota: cerca están los nichos, y por las noches corren los espíritus". Tal vez Castillo se refiera al autobús de pasajeros de la empresa Bustillos, que volcó aquí hace dos años, con un saldo de seis muertos y treinta heridos, pero no sabemos si hubo algún accidente anteriormente.

La madrugada avanza y el frío se deja sentir. No es un frío extremo, pero durante la marcha hacia La Paz deben seguir subiendo y el invierno se aproxima, así que se presume que a los marchistas les esperan largos días de frío. De momento es soportable, pero el sereno se deja sentir, y la humedad penetra en el vehículo y nos cala los huesos.

El día comienza a clarear, y se escuchan las primeras voces procedentes del campamento. Hacia él nos dirigimos, y encontramos a la gente que se está despertando y que nos saluda alegremente.

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Campamento armado en Llavini. Fotografía: Cortesía de Dan Fallshaw.

 

Alex Marcelo Bracamonte, dirigente de Chuquisaca, agarra el megáfono para informar del recorrido que les espera. Esta vez será fácil, dice, porque hoy harán sólo cinco kilómetros, ya que una familia les dejará una casa que está bien, con agua, baño, duchar comida, señala. La gente recoge las carpas poco a poco, y se escucha música andina, procedente de algún celular.

Me acerco a hablar con Gari Ramírez, dirigente de Potosí al que conocí hace cinco meses durante un taller de incidencia política. Gari es uno de los dirigentes de las nuevas generaciones, diestro en la reparación de las sillas de ruedas, y convencido defensor del movimiento internacional que promueve la vida independiente para toda persona con etiqueta de discapacidad.


De este movimiento, muy precario en Bolivia, aunque con raíces en Sucre y en Potosí, se dice que está siendo capaz de desmantelar por fin el concepto de discapacidad, provocando incluso un cuestionamiento del concepto, por parte de los técnicos de la OMS. Esa es la razón de que poco a poco, el concepto de diversidad funcional vaya sustituyendo a la palabra discapacidad. Dicho movimiento defiende que toda persona, más allá de su causa médica, tiene el derecho a una vida plena, autónoma, tanto en el terreno familiar, social, afectivo, sexual, laboral etc. Su lucha se centra en el logro de este objetivo, promoviendo incluso que los estados garanticen la existencia de asistentes personales: personas que se encarguen de proporcionar a la persona los elementos necesarios para poder salir de casa, trabajar, acceder a una vida plena.

 

*Ojos que no ven es Richard Mateos, periodista ciego que camina por el mundo con Mali, su perra guía.

Marcha en sillas de ruedas avanza; el Gobierno demanda responsabilidad

La movilizada gente en situación de discapacidad exige la renta mensual de Bs 500 y las autoridades argumentan que es imposible. Así las cosas, Viernes Santo, feriado en Bolivia, ha atestiguado la salida de Parotani de la marcha que ahora deja el camino llano para tomar vías de tierra, todo en su intento de avanzar rumbo a La Paz.

Quillacollo: primera parada de la marcha de las personas "con discapacidad"

(Actualizado, con reporte en audio del 24 de marzo)

Aún no hay una mesa de diálogo entre las autoridades y las personas con discapacidad que se han movilizado. La marcha partió de Cochabamba y llegó el lunes 21 a Quillacollo y continuaría rumbo a La Paz. Su pedido urgente es el bono de 500 bolivianos mensual pedido urgente es el bono de 500 bolivianos mensual

Entérate de lo que se vivió en el primer día de la marcha en este reporte de Ojos que no ven*.

 

Reporte del 24 de marzo:

¿Por qué marchan? Explicación de Yasmani Cusiasmani Cusi, de la provincia Obispo Santiestevan de Santa Cruz, miembro de la Confederación de Discapacitados que partió de Cochabamba hacia La Paz. En la parada de Parotani (Cochabamba):

 

 

*Ojos que no ven es Richard Mateos, quien camina por el mundo con Mali, su perra guía. 

La Policía reprime marcha de "personas con discapacidad"

Personas con la etiqueta de discapacidad intensifican sus protestas en demanda de una renta mensual de 500 bolivianos. Denuncian que sufren represión policial y responsabilizan al Gobernador de Cochabamba de estos hechos.

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La Paz - 71597592
Cochabamba - 71786333
Santa Cruz - 71528022

 

cc