Martes, 18 Noviembre 2014 14:52

Hay cultura más allá del primer anillo

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En la zona histórica de Santa Cruz es fácil encontrar qué hacer, culturalmente hablando. Ahí están las galerías de arte, los espacios culturales de los centros de estudio de idiomas, los lugares públicos... Para quien no quiera o no pueda ir hasta esta parte de la ciudad, ¿qué opciones hay?

Fabiola Gutiérrez - Gemma Candela / Santa Cruz

 En el centro de Santa Cruz de la Sierra, el llamado casco viejo, sólo hay que dar unos cuantos pasos para toparse con algún espacio cultural: en la plaza 24 de Septiembre está la Casa Municipal Raúl Otero Reiche y, enfrente, la Alianza Francesa y el Goethe-Institut; tras la catedral, la archiconocida Manzana Uno. Y, cerca de allí, el Centro Simón I. Patiño, Kiosko Galería, la autodenominada “primera galería de arte internacional en Bolivia”, Nube Gallery, y el Centro Boliviano Americano, entre otros.

Salvo casos como el de la Manzana Uno, Kiosko o Nube, que son obra de artistas empeñados en animar la vida cultural de la urbe, el resto de los espacios tiene un carácter institucional: financiamiento, infraestructura y actividades en las cuales la ciudadanía tiene el rol de espectadora, de público, de consumidora de exposiciones, ciclos de cine, conciertos, charlas y otros.

El kilómetro cero de la ciudad bulle de actividades; pero ¿qué pasa con el resto de la ciudad de millón y medio de habitantes, que tiene diez anillos hacia el este y cinco por el oeste?

En los barrios se hallan los centros municipales de cultura. A ellos se suman tres lugares autofinanciados o levantados por colectivos ciudadanos, de los cuales dos trabajan en la periferia de Santa Cruz. En estos lugares los asistentes, que suelen ser vecinos, disfrutan de una oferta cultural que va más allá de admirar el arte que cuelga de la pared o que se proyecta en una pantalla: ellos también crean y conectan esa creación con la vida cotidiana.

¿Vamos de paseo cultural por los barrios de Santa Cruz?

Los centros independientes 

San Isidro probablemente sea el más conocido de entre los espacios culturales independientes. Es un centro creado por jóvenes del barrio San Isidro (entre el Plan 3000 y la Villa Primero de Mayo), que comenzaron a realizar actividades culturales y deportivas a finales de los noventa. La propiedad familiar y un espacio vecinal ayudaron a proyectar esta obra, al grado de logró ubicar a Bolivia entre los primeros puestos en los campeonatos internacionales de fútbol callejero, entre otros logros que le valieron un reconocimiento de parte del Senado en 2012 Senado en 2012. Pese a ello, hace un año San Isidro fue desalojado de la sede vecinal por dos juntas que hoy mantienen cerrado el espacio que tanto disputaron. 

Centro San IsidroActividad "Cantando por mi ciudadanía" en San Isidro. Foto: Centro Cultural San Isidro.

San Isidro tenía un galpón construido con fondos de la cooperación holandesa en un terreno cedido por la junta vecinal, pero en octubre del año pasado la comunidad de vecinos decidió recuperar el terreno (recuperar el terreno) y de nada sirvió la movilización de respaldo a través de las redes sociales.

Actualmente sigue funcionando en el domicilio de los fundadores. Allí se desarrollan ciclos de cine, lectura creativa, inglés, huerto-escuela, debates, teatro, muestras fotográficas y el espacio de difusión llamado Radio Bocina, vital en la creación y fortalecimiento de la red nacional Periodista Virtual.

Llevan a cabo actividades mensuales con colegios, con la Fundación Trabajo Empresa, (que fomenta el empleo tejiendo redes entre universidades, sociedad y empresas privadas) y con el colectivo de artistas Arterias Urbanas ( que, entre otros, se financia postulando a fondos de apoyo a proyectos y cuentan con voluntarios que  permiten el desarrollo de varias de las actividades, como las clases de inglés.

El Centro Cultural Espacio Kempff es autogestionado por un colectivo artístico y activista llamado El perfume de la marioneta. Funciona en una casa abandonada que, previo diálogo con los habitantes de la zona, se decidió animar nuevamente. Se encuentra en la Radial 10 y avenida 16 de Julio a la altura del sexto anillo. Actualmente, como pasó con San Isidro, la actual Junta Vecinal ha pedido que se desaloje la construcción y el colectivo ha anunciado que presentará proyectos para sostener su trabajo en el barrio. Está a punto de cumplirse el plazo de 30 días dado por los vecinos para que los artistas dejen el espacio en el que se exhibían películas; se daba formación en artesanía, escultura, graffiti, hip hop, reciclaje; había teatro, danza y títeres... El Espacio Kempff gestioba además una casa de cultura rodante, el Bibliobús, y ofrecía servicio de malabares, zancos, payasos y percusión.

kempff-Colectivo El Perfume de la MarionetaFachada del Espacio Kempff. Foto: Colectivo "El Perfume de la marioneta".

El último de los centros autogestionados lleva el nombre de Ronald Roa, a cargo de la esposa e hijos del investigador y artista fallecido, y está ubicado en el barrio Máquina Vieja, entre el primer y segundo anillo. Además de clases de artes plásticas (dibujo, pintura), danzas (árabe y ballet clásico), manualidades, etc., el espacio Roa, que funciona en la casa familiar, cuenta con una biblioteca, sala de videos, piscina y presta espacios para ONG y escuelas deportivas.

En los distritos

Los espacios municipales de los distritos funcionan normalmente de lunes a viernes “porque los fines de semana la gente no va”, explica el responsable de Promoción Cultural y Artística de la Dirección de Cultura, Patrimonio y Turismo, Luis Alberto Paz. En cada uno de los 12 centros culturales de barrio se imparten talleres de teatro, danza, canto coral, guitarra, instrumentos musicales de orquesta (de cuerda, fundamentalmente) y otros, que por norma general son gratuitos. Cuando una persona independiente ofrece dar un taller, se le cede el espacio y el curso tiene un costo mínimo.

Los centros de barrio tienen un pequeño espacio para representaciones, a donde acuden elencos de teatro y músicos. Este año, cuatro de los centros fueron escenario del Festival Intercolegial de Teatro.

La oferta de talleres también abarca otros temas que interesan a los vecinos. En el centro Estación Argentina, en el Distrito 3, hay cursos de prevención de la violencia enfocados en las amas de casa; en el Oriental, en el Distrito 1, se forma en bisutería, cerámica y artesanías en chala; en el Plan 3.000 hay cursos de cotillón y repostería, hay horas de apoyo escolar y se prestan espacios para juntas vecinales y jóvenes. Algunos, incluso, abren el fin de semana, por petición de la vecindad, para acoger clubes de madres y de adultos mayores.

 oriental gcTeatro del Centro Cultural Oriental. Foto: Gemma Candela.

En cada uno de los centros culturales funciona también una pequeña biblioteca, cuyos encargados no se limitan a esperar lectores, sino que se han inventado dinámicas para fomentar la lectura entre niños y jóvenes: desde colorear textos a la adaptación de libros para convertirlos en obras teatrales, pasando por cuenta cuentos y sesiones de títeres.

Música autóctona

Las actividades de la Unidad de Investigación Folklórica de la Dirección de Cultura, Patrimonio y Turismo se desarrollan en cinco distritos de la ciudad con el programa Conjuntos Autóctonos Distritales. A través de él se enseña a tocar instrumentos típicos del oriente boliviano a 150-200 alumnos por año. Se desarrolla en centros culturales y bibliotecas, además de en una parroquia. Está financiado por la municipalidad, que destina Bs. 120.000 anuales para pagar los sueldos de los profesores y comprar instrumentos y accesorios. Estos cursos son gratuitos.

Otras actividades folklóricas que se desarrollan son las noches de  conciertos, en las que artistas conocidos tocan en espacios municipales, ya sean los mismos centros culturales o en plazas. La finalidad de este programa es llevar el arte musical a personas que no pueden acceder a conciertos de música autóctona en otros lugares y circunstancias, y promover los sonidos tradicionales del oriente del país.

Leer también:

http://www.lapublica.org.bo/ciberactivismo/item/9-defendamos-la-manzana-uno-como-espacio-cultural

http://www.lapublica.org.bo/ciberactivismo/item/8-cultura-y-activismo-desde-el-plan-tres-mil

Visto 4329 veces Modificado por última vez en Viernes, 05 Diciembre 2014 08:09
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