Miércoles, 27 Julio 2016 10:30

Periodismo digital, la experiencia en Bolivia

El Deber digital. El Deber digital. El Deber

Habitar el periodismo digital trasciende la simple presencia, conocimiento y uso de herramientas digitales. Se centra en un entendimiento básico de las lógicas de la cultura de red y la adopción de una filosofía comunicacional abierta y colaborativa en la que el periodista deja de ser protagonista para convertirse en puente del proceso informativo.

Javier Badani / La Paz

Hubo un tiempo en que los medios de comunicación alardeaban de ser digitales sólo por el hecho de tener una página web o por compartir su producción en redes sociales. Esa creencia está siendo superada gracias al trabajo de periodistas que han decidido experimentar y romper las concepciones tradicionales de la comunicación y el periodismo.

El periodismo en la era digital va más allá de tener presencia en internet. Más allá del número de herramientas digitales que se domine, la rapidez con que se publique un hecho noticioso, la cantidad de seguidores que se tenga o el guiño al ciudadano a través de los ya rancios pedidos de “¿Qué opinas?” o “Comparte tu foto”.

Habitar el periodismo digital trasciende la simple presencia, conocimiento y uso de herramientas digitales. Se centra en un entendimiento básico de las lógicas de la cultura de red y la adopción de una filosofía comunicacional abierta y colaborativa en la que el periodista deja de ser protagonista para convertirse en puente del proceso informativo. Requiere, asimismo, que los medios de comunicación asuman que se acabó el monopolio de la comunicación y que en vez de luchar en contra de la inmediatez de las redes sociales se apoyen en las comunidades que la habitan.

Cocrear y generar herramientas y plataformas para empoderar al ciudadano son ahora acciones vitales de los medios en la era digital. El periodista no es el tradicional paladín solitario que va en busca de los hechos armado con su grabadora. Hoy debe apoyarse en la inteligencia colectiva y, a la par, convertirse en un filtro de calidad y curador dentro de la abundancia informativa que agobia la red. Es más un conector, un puente que se abre a la participación de otros aportes, actores y oficios para generar y difundir información de forma contextualizada. Más aún, es un profesional que entiende las herramientas digitales no sólo como instrumentos novedosos para conseguir y presentar información, sino como posibilidades de interacción que le permitan una comunicación de ida y vuelta con la gente.

No crean que se trata de una tarea sencilla. Implica encarar un proceso complicado que requiere desmontar estructuras monolíticas y centralizadas, nada distribuidas y poco flexibles. Requiere innovar y conectarse con el ciudadano no sólo por cumplir o quedar cool, sino bajo el convencimiento de su real aporte.

En Bolivia aún estamos dando los primeros pasos. La gran mayoría de los medios de comunicación, por ejemplo, siguen (mal) utilizando las redes sociales. Las usan tan sólo para divulgar su trabajo periodístico. Un copy-paste de links que rematan con un ¿Qué opinas? Sólo en la fan page de PAT pude hallar algún esfuerzo por usar la narrativa visual de Facebook para publicitar una de sus notas. A pesar de ello, se nota que aún se cree que Facebook o Twitter son redes sociales en sí mismos, sin entender que son herramientas que se convierten en red en tanto y en cuanto son habitadas y abiertas a la interacción.

A vuelo de pájaro, y de forma general, se puede comprobar que ni siquiera en sus páginas web los medios de comunicación han adoptado las herramientas características del periodismo digital. Ni hipervínculos, ni videos; ni audios, no transmisiones en vivo, ni herramientas de visualización se hallan en su cobertura cotidiana ni en sus reportajes especiales. Peor aún la idea de crear con sus seguidores una comunidad informativa.

Hay, por su puesto, excepciones. Pero se trata de experiencias casi experimentales que están aún lejanas de ser adoptadas en el trabajo cotidiano de sus periodistas y más lejana aún la idea de cocreación informativa con la ciudadanía.

La agencia de noticias ANF ha dado un salto gigante al apostar con fuerza a la capacitación de sus periodistas en el uso de herramientas digitales. Si bien esto no se refleja aún en todas las notas publicadas, de tanto en tanto sorprende con trabajos especiales que tienen como base el uso de herramientas de visualización digital. Con todo, hay que destacar que ANF ha pasado de ser un simple productor de material informativo para otros medios ha convertirse –junto a La Razón, El Deber y Erbol Digital- en uno de los referentes informativos de coyuntura en internet. Ojalá y esto abra la posibilidad de ver en el internauta un aliado en el proceso informativo.

La Razón cuenta con un equipo especial para su área digital: página web y redes sociales. Es uno de los medios, junto a El Deber, ANF y Erbol Digital, más potentes en internet a la hora de la cobertura inmediata de los sucesos noticiosos. Sin embargo, se trata de una cobertura tradicional que se basa en el texto y que podría sazonarse muy bien con el uso de herramientas digitales como Periscope (para transmisiones en vivo), infografías o el uso de videos breves en el caso de conferencias de prensa, por ejemplo. De esta manera, La Razón se convertiría en un potente referente digital. Cosa aparte son la fan page en Facebook y la cuenta en Twitter que se llenan compartiendo los enlaces del trabajo que ha sido publicado por el equipo del matutino en su web.

El Deber también cuenta con un equipo para su área digital. Hay que destacar el esfuerzo no sólo por reaccionar a la noticia de última hora de forma inmediata, sino por que el equipo tiene a la par un ojo puesto a las reacciones en las redes sociales. Así, por ejemplo, ya es tradición que El Deber publique en el día los memes que han surgido en las redes sociales ante un hecho noticioso. De igual manera, las reacciones ciudadanas en las redes han dado pie a más de una nota periodística. Asimismo, su equipo ha comenzado a utilizar –aún de forma tímida- herramientas de visualización digital y herramientas de transmisión en vivo como Periscope. El uso de videos en su web ya es utilizada en su área de farándula. Al igual que los demás medios de comunicación, aún está puesta la mirada vertical de la comunicación que impide la interacción real ciudadana.

Nota aparte hay que realizar al lanzamiento de El Deber Data, el área de periodismo de datos del periódico cruceño, que se ha estrenado con un colosal trabajo sobre las rendiciones de patrimonio juradas de los ministros que han pasado por el Gabinete de Evo Morales. El trabajo permite al ciudadano no sólo visualizar en gráficos la subida y bajada de los patrimonios sino descargar la información oficial a su computadora, enmarcándose así a la cultura de datos abiertos. Éste ha sido un impulso del Primer Acelerador de Datos de Bolivia #DataBO. Hay que recalcar que en este proceso participaron periodistas de La Razón, Página Siete, Los Tiempos, Opinión y ANF.

En esa línea, Los Tiempos Data –pionera en el uso del periodismo de datos en Bolivia- mantiene su labor desde Cochabamba. Destacó el trabajo realizado en las últimas elecciones municipales con una herramienta web de visualización que permitió a los ciudadanos conocer más detalles sobre los candidatos.

De La Pública no escribiré mucho, por razones obvias. Sí diré que en sus cerca de dos años aún seguimos empapándonos de las lógicas y herramientas del periodismo en la era digital. No es sencillo, nos ha tocado probar, equivocarnos y testear distintas vías y creo que eso nos ayudó a madurar un poco más. Nos falta mucho –no todas las notas cuentan con herramientas digitales-, pero nadie podría negar que en la historia del periodismo digital ya se ha grabado el nombre de La Pública.

 

Caja de herramientas de periodismo digital

 

Destacaré que se ha convertido en una plataforma de experimentación donde el periodismo y los activismos han encontrado un espacio para encontrarse e innovar. Y en esa línea, el grupo La Pública en Facebook se ha consolidado como una comunidad donde el debate y la opinión ciudadana encuentran cabida. Muchas de las notas periodísticas que han sido publicadas en La Pública han surgido gracias a opiniones de personas en el grupo. Es decir que periodistas de este medio se han apropiado y han trabajado con ciudadanos en la construcción informativa en más de una ocasión. Las Charlas Públicas –hangouts en Youtube-, la apertura de la plataforma a otros colectivos –Jaqi Aru y sus crónicas aymaras-, la experimentación con herramientas novedosas -¿Cuántas más? y el mapeo de feminicidios- y los concursos –Machitudes con Vine- son pruebas de lo que buscamos construir.

Estoy seguro, además, que en cada periodista que ha pasado por esta redacción virtual se ha plantado una semillita que de seguro dará frutos a corto plazo.

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