Miércoles, 24 Junio 2015 19:03

Niñas vs. princesas, la dictadura rosada tiene los días contados

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Principio del juego Niñas vs. Princesas. Principio del juego Niñas vs. Princesas. PICA

Un juego virtual creado por Nicobis y PICA invita a las niñas a evitar que vestidos ajustados, tacones, maquillaje y besos de príncipe les quiten el derecho a decidir cómo quieren ser. La presentación en grande se hará durante la Feria Internacional del Libro, en La Paz, donde se instalará una habitación de adolescente y se podrá correr y saltar para evitar que el "princesómetro" se imponga. La nota se puede leer en castellano, catalán y danés, esto último gracias a Global Voices

Mabel Franco / La Paz

Más que un juego es un virus. Un virus que pretende poner en evidencia prejuicios, borrar desequilibrios, hackear un mundo en el que la princesa de Disney ejerce su dictadura sobre las niñas.

El juego virtual “Niñas versus princesas” ha sido desarrollado por la productora Nicobis y su brazo PICA (Programas Inteligentes con Adolescentes), cuya presencia en la televisión, la radio y los impresos se diversifica ahora al mundo de las aplicaciones y los juegos virtuales hechos en Bolivia, una veta que se pretende explotar de manera sostenida.

Luego de pruebas con grupos focales, de escuchar y modificar, de incluir y ajustar, el juego estará listo para ser presentado en la Feria Internacional del Libro de La Paz, cita que se cumplirá en agosto de 2015.

Allí, en un stand que será acondicionado como habitación de adolescente, las chicas de toda edad podrán elegir, entre otros productos de PICA, jugar en pantalla grande a que escapan de esa imagen de perfección que, por si hiciera falta decirlo, se asocia con joven blanca y/o rubia, delgada, vestida con un largo y complicado traje casi siempre rosado y cuya mayor aspiración es gustar y ser besada por un príncipe.

Niñas vs. Princesas

Atrapada por el vestido.

Emiliano Longo, uno de los cerebros en Nicobis, cuyo cargo puede describirse como el de director creativo, es padre. Tiene una niña de tres años “a la que llamo princesa y quiero morderme la lengua por ello”. Lo que más le preocupa, sin embargo, es que la pequeña quiere ser como una princesa y lo que esto implica no se lo dijeron sus padres, “pero el concepto ya está dentro de ella, no sé cómo o desde cuándo”. Lo cierto es que la niña no acepta otro color de ropa que no sea rosa y cada que puede se calza los tacones de su mamá.

“¿Sabes?, estamos formateados”, concluye Longo , quien junto a la ilustradora Mónica Carreño, el programador de aplicaciones y juegos Enrique Oropeza y el creativo en el ramo Carlos Mercado han dado movimiento, recorrido y grados de dificultad a “Niñas versus princesas” con la ilusión de desformatear imaginarios.

Por favor, noooo

Dos niveles tiene el juego: uno básico, de correr y saltar, para niñas pequeñas, y otro con obstáculos que salvar, saltos altos y otras dificultades, para adolescentes.

Las jugadoras podrán elegir, en primera instancia, cómo va a ser su alter-ego. La niña de la pantalla tiene opciones de color de piel (desde blanca hasta morada o el tono que se le ocurra), de cabello (de rubia a lo que se desee, lacia o ondulada) y la ropa que va a llevar: karateka, skater, grafitera, artista, científica, casual… todo, menos princesa.

Iniciada la carrera, que llevará por un bosque, por un salón de fiestas y por un castillo, el objetivo es evitar ser atrapada por el maquillaje con que un hada madrina pretende embadurnar a la jugadora (nubla la pantalla); el abrazo del vestido encorsetado y pomposo (es difícil saltar así), el ataque del ropero rosado que lanza zapatillas de tacón (con ellos, el caminar se ve ridículo) y, al final, el beso del príncipe. Aliados en la escapatoria son libros, pinceles, pelotas y otros objetos que invitan a la niña a diversificar sus elecciones o, lo que es lo mismo, a salvarse del encasillamiento de la realeza.

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El hada madrina persigue a la niña para maquillarla.

Si la jugadora no es muy hábil, el Princesómetro irá subiendo hasta convertirla en la, a estas alturas, odiada princesita. Y, ojo: aun si en la carrera se ha eludido los obstáculos, caer al final en los brazos del príncipe equivale a perder del todo.

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Alcanzar los libros ayuda a sumar puntos.

Pobres princesas

Ya que de juegos se trata, la pregunta que se impone en tiempos de no discriminación es: ¿Quién defiende los derechos de las princesas? La respuesta del equipo no tiene piedad: durante un siglo Disney, el cine y toda la industria del espectáculo la han defendido, pero le ha llegado su hora.

Ocurre que, argumenta Longo, todos esos conceptos que internalizan las niñas “y sus madres” --sin hablar de valores asociados, un terreno mucho más complejo--, no son sino estrategias de venta, de promoción del consumo: así se les vende juguetes, colores, ropa de cierto tipo, collares, maquillaje “para niñas”, etc.

También por esa vía se sexualiza a las niñas desde muy temprano y se las empuja a que deben ser de cierta manera para gustar a los hombres.

En los grupos focales, lo que se hizo evidente, por lo demás, es que las niñas se enganchan en el juego. Y que les resulta patética la idea de las princesas, que ellas quisieran ser deportistas o científicas, que conocen compañeras aprincesadas que les resultan ridículas y otras respuestas que confirman a los creadores en el acierto de la idea.

Lo que sí: a los niños no les gustó para nada que como protagonista del juego esté una mujer. Así que ellos seguramente no aceptarán “Niñas versus princesas”, concluye Enrique Oropeza. Al respecto, Mónica Carreño comenta que en general hay pocos videojuegos que tengan a las mujeres en rol de líderes; y que aun si hay personajes femeninos presentes, están diseñados para gustar a los varones. “Yo siempre me he pregunta por qué las luchadoras están casi desnudas, luchando con bikinis mientras su compañeros asoman detrás de pesadas armaduras”, se ríe.

“Niñas versus princesas” ha tomado ya seis meses de trabajo y en dos más debe estar listo, de manera que quien lo desee, no sólo en Bolivia, lo descargue gratis de una página web. Se llevará asimismo a los colegios y se distribuirá junto con otro material lúdico-educativo de PICA, así como se pondrá a disposición en PlayStore y AppStore. Hay que señalar que Hivos auspicia esta iniciativa que en la Feria del Libro se podrá jugar dando saltos reales que leerá la pantalla. Los días de la realeza parecen contados.

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Los obstáculos están vencidos y sólo queda ganar.

LA VERSIÓN EN DANÉS

Girls vs. Princesses: Det lyserøde diktaturs dage er talte

Dets tilhængere siger, at det er mere end blot et spil: Det er en virus, der forsøger at afsløre fordomme, fjerne ulighed og hacke en verden, hvor Disneyprinsesser udøver diktatur mod piger.

Det virtuelle spil “Girls vs. Princesses” (“Piger mod prinsesser”, red.) blev udtænkt af kommunikationsbureauet Nicobis fra La Paz (Bolivia), der “udvikler programmer inden for film, video og multimedia, og specialiserer sig i at offentliggøre børnelitteratur”. I spillet løber og hopper karaktererne, i forsøget på at undgå at blive til en prinsesse, som bestemmes ud fra en “prinsessemåler”.

Igennem dets virksomhedsgren PICA (Smart Programs for Teenagers (“Smarte programmer for teenagere”, red.)), forsøger Nicobis at sprede dets marked i Bolivia, ved at skabe programmer og virtuelle spil, der benytter voksende markedsnicher på en bæredygtig måde. Spillet “Girls vs. Princesses” blev grundlagt af den hollandske udviklingsorganisation Hivos*, og vil kunne fås gratis, når det bliver udgivet om to måneders tid.

Efter test af fokusgrupper og efterfølgende ændringer, vil “Girls vs. Princesses” blive udstillet på La Paz International Book Fair (“La Paz internationale bogmesse”, red.) senere på måneden (5-16. august), hvor det bliver spillet på en Wii-lignende maskine, der aflæser rigtige fysiske bevægelser.

På en stand dekoreret i stil med et teenagerværelse, vil piger i alle aldre kunne spille det stereotype-smadrende spil på en storskærm, i forsøget på at løsrive sig fra den generelle opfattelse af perfektion, der er forbundet med unge, hvide/blonde, tynde piger, som for det meste er iklædt lyserøde kostumer og drømmer om kærligheden med en flot prins.

Emiliano Longo, Nicobis kreative direktør, er også far. Han har en 3-årig pige “som jeg nogle gange kalder ‘prinsesse’ og så får jeg lyst til at bide mig i tungen”.

Hvad der optager Longo mest er dog, at hans lille pige ønsker at være en prinsesse, uanset hvad hendes forældre siger til hende, og hun har allerede internaliseret prinsessekonceptet: Hun ønsker ikke at være klædt i andre farver end lyserød og hun elsker at gå i sin mors høje hæle.

“Ved du hvad? Vi er formaterede”, konkluderer Longo, som skabte spillet “Girls vs. Princesses”, sammen med illustrator Mónica Carreño, spil- og programudvikler Enrique Oropeza og kreativ direktør Carlos Mercado.

Game on

Spillet har to niveauer: Et basisniveau for yngre piger, som består af at løbe og hoppe, og et mere avanceret niveau for teenagere med forhindringer, større hop og andre besværligheder.

Spillere kan vælge, hvordan deres andet jeg skal se ud. Man kan skabe sin karakter på skærmen og vælge deres hudfarve (fra hvid til lilla eller en hvilken som helst anden farve), hårfarve og stil (fra blondt og fladt til blåt og krøllet) og klæde deres karakter ud som de har lyst til.

Populære arketyper inkluderer blandt andet karatepiger, skaterpiger, graffitikunstere og forskere. Kun ‘prinsesseudseendet’ er valgt fra.

Som spillet skrider frem, fortsætter karakterer igennem en skov, et festrum og et slot, alt sammen med det formål, at undgå at blive fanget af en irriterende fe, som forsøger at smøre sminke på spilleren.

Andre farer som spillerne må håndtere er, den pompøse korsetkjole, der klamrer sig til kroppen — det er svært at hoppe i sådan en kjole — et lyserødt klædeskab, der angriber ved at smide højhælede sko mod spilleren, og sidst, men ikke mindst, kysset fra en utiltalende prins.

Med et hold af allierede som omfatter bøger, malerpensler, bolde og andre funktionelle objekter, der redder piger fra at blive sat i bås, forsøger spillere at holder deres score på “prinsessemåleren” så lavt som muligt.

Hvis de ikke kan, så risikerer de selv at blive til den forhadte prinsesse. Og falder man i armene på prinsen, er spillet slut.

Stakkels prinsesser?

Men eftersom at spillets præmis er ingen diskrimination, opstår spørgsmålet: Hvem vil forsvare prinsessernes rettigheder?

Teamet lægger ikke fingrene imellem: Gennem århundreder har Disney, filmene og underholdningsindustrien været med til at forsvare prinsessers rettigheder. Men nu er det slut.

Longo mener, at prinsessekonceptet  — og for ikke at tale om de tilknyttede værdier — som piger “og deres mødre” internaliserer, ikke er andet end salgsstrategier til at fremme forbrug.

‘Prinsessemærket’, siger han, har været en velsignelse for legetøjsproducenter, tøjproducenter af en særlig farve og stil, “pigesminke” og andre fiduser.

Det medvirker også til en tidlig seksualisering af unge piger og presser dem til at opføre sig på en bestemt måde, for at behage mænd.

I fokusgrupperne, som Nicobis testede, var det tydeligt, at pigerne var meget draget af spillet: De fandt prinsesseidéen ynkelig, og havde istedet ambitioner om at blive atleter eller forskere, og betragtede piger, der opførte sig som prinsesser som latterlige.

Reaktionerne overbeviser spillets udviklere om, at de har fundet et vinderredskab til at bekæmpe fordomme.

Drengene derimod kunne ikke lide, at spillets helt er en kvinde, hvilket sandsynligvis vil betyde, at få drenge vil spille spillet, fortæller Enrique Oropeza.

Monica Carreño understreger, at der er få og for langt imellem spil med kvinder, som har lederrollen, og når der er kvindelige karakterer i computerspil, er de for det meste designet til at appellere til mænd:

“Jeg har altid undret mig over, hvorfor kvindelige krigere næsten altid er nøgne og slås i bikinier, mens hendes mandlige holdkammerater fremtræder bag tunge rustinger”, griner hun.

“Girls vs. Princess” har allerede taget over seks måneders arbejde og er sat til at være klar i begyndelsen af oktober.

Alle, der vil prøve kræfter med spillet kan downloade det fra hjemmesider i Bolivia og andre lande, eller finde det på Playstore og AppStore. Det vil også blive uddelt blandt skoler sammen med andre uddannelses- og fritidsmæssige materialer fra PICA.

Ved den kommende Book Fair Bolivian (“den Bolivianske bogmesse”, red.), skal teenagerne lave rigtige hop, for at hjælpe deres karakterer med at undslippe det lyserøde tyranni på en storskærm. Det ser ud til, at prinsessens dage er talte.

La versión en catalán

Nenes o princeses? La dictadura del rosa té els dies comptats

Els seus defensors diuen que més que un joc, és un virus. Un virus que pretén posar en evidència prejudicis, esborrar desequilibris, hackejar un món en què la princesa Disney exerceix la seva dictadura sobre les nenes.

El joc virtual “Nenes versus princeses” ha estat desenvolupat per la productora Nicobis, que crea programes en vídeo i multimèdia i està especialitzada en publicar literatura infantil, i per la seva branca PICA (Programes Intel·ligents amb Adolescents), present a la televisió, la radio i la literatura i que s'expandeix mitjançant aquest projecte al món de les aplicacions i els jocs virtuals creats a Bolívia, una veta que pretenen explotar de manera sostinguda. Cal remarcar que el projecte ha estat finançat per Hivos, una organització holandesa per al desenvolupament que també és patrocinadora i sòcia de Global Voices.

Al joc, el personatge salta i corre per evitar ser classificada com a princesa segons el “Princesòmetre”.

Després de fer proves amb grups focals, i de fer moltes modificacions, el joc estava llest per ser presentat a la Fira Internacional del Llibre de La Paz, que va tenir lloc del 5 al 16 d'agost. Allà, en un estand decorat com una habitació d'adolescent, les noies de totes les edats van poder escollir, entre altres productes de PICA, jugar en pantalla gran a que escapaven d'aquesta imatge de perfecció, que no cal dir que va associada amb una jove blanca, sovint rossa, prima, que duu un llarg i complicat vestit, gairebé sempre de color rosa, i que té com a màxima aspiració ser besada per un príncep. Es va presentar el joc en una videoconsola amb una tecnologia que llegeix els moviments físics reals.

Emiliano Longo, un dels cervells de Nicobis, que ocupa un càrrec que podríem descriure com a director creatiu, és pare. Té una nena de tres anys “a qui anomeno princesa, i vull mossegar-me la llengua per fer-ho”. No obstant això, el que més li preocupa és que la petita vol ser com una princesa, els seus pares no li van explicar el que això implica, “però el concepte ja està a dins seu, no sé com o des de fa quant de temps”. La veritat és que la nena no accepta un altre color de roba que no sigui rosa i sempre que pot es posa els tacons de la seva mare.

“Saps? Estem formatejats”, conclou Longo, que juntament amb la il·lustradora Mónica Carreño, el programador d'aplicacions i jocs Enrique Oropeza i el director creatiu Carlos Mercado han donat moviment, recorregut i graus de dificultat a “Nenes versus princeses” amb la il·lusió de desformatejar imaginaris.

A jugar!

El joc té dos nivells: un de bàsic, que consisteix en córrer i saltar, per a nenes petites, i un altre amb obstacles, salts i altres dificultats, per a adolescents.

Les jugadores poden escollir, primer de tot, com serà el seu alter ego. A l'hora de crear el personatge el joc ofereix diverses opcions de color de pell (des de blanca fins a morada o qualsevol tonalitat que se li acudeixi) i de cabell (de qualsevol color, llis o arrissat). També es pot escollir la roba que portarà: karateka, skater, grafitera, artista, científica, casual… de tot, excepte de princesa.

La carrera portarà la nena a través d'un bosc, una sala de festes i un castell, amb l'objectiu d'evitar ser atrapada pel maquillatge que la fada madrina li vol empastifar a la cara (emboira la pantalla), l'abraçada del vestit encotillat i pompós (és difícil saltar amb ell), l'atac de l'armari rosa que llença sabates de tacó (fan que caminar sigui ridícul) i, per últim, el petó del príncep.

Com a aliats en la fugida trobem llibres, pinzells, pilotes i altres objectes que inviten la nena a diversificar les seves eleccions o, el que és el mateix, salvar-se de l'encasellament de la reialesa.

Si la jugadora no és molt hàbil, el Princesòmetre pujarà fins a convertir-la en la odiada princeseta. I, atenció: tot i haver esquivat els obstacles durant la carrera, caure als braços del príncep al final equival a perdre la partida.

Pobres princeses?

Com que es tracta d'un joc contra la discriminació, la pregunta que sorgeix és: Qui defensa els drets de les princeses? La resposta de l'equip no té pietat: durant un segle Disney, el cinema i tota la industria de l'espectacle han defensat la princesa, però ja li ha arribat l'hora.

El que passa, argumenta Longo, és que tots aquests conceptes que les nenes “i les seves mares” interioritzen (això sense parlar dels valors associats, que són un tema més complex), no són més que estratègies de venda, de promoció del consum: així es venen joguines, colors, roba d'un cert tipus, collarets, maquillatge “per a nenes”, etc.

D'aquesta manera també es sexualitza a les nenes des de molt petites i se les ensenya que han de ser d'una certa manera per agradar als nois.

En els grups focals, el que es va fer evident, a més a més, és que les nenes s'enganxen al joc. I que els resulta patètica la idea de les princeses, que elles voldrien ser esportistes o científiques, que coneixen companyes aprincesades que els resulten ridícules i altres respostes que confirmen als creadors que han tingut una idea encertada.

Això sí, als nens no els va agradar res que la protagonista del joc sigui una dona. Així que ells segurament no jugaran a “Nenes versus princeses”, va dir Enrique Oropeza. Respecte aquest tema, Mónica Carreño comenta que en general, hi ha pocs videojocs que tinguin a dones en el paper de líders; i que tot i haver personatges femenins, estan dissenyats per a agradar als homes. “Jo sempre m'he preguntat per què les lluitadores estan gairebé nues, lluitant en biquini, mentre els seus companys s'amaguen sota pesades armadures”, riu.

“Nenes versus princeses” ha necessitat fins ara set mesos de treball, i es preveu que estarà acabat a principis d'octubre.

Qualsevol que hi vulgui jugar, no només a Bolívia, podrà descarregar-lo gratuïtament d'una pàgina web. També es portarà a les escoles, es distribuirà juntament amb altres materials lúdic-educatius de PICA, i es podrà descarregar tant de la PlayStore com de l'AppStore.

Durant la Fira del Llibre a Bolívia, les nenes van poder saltar de veritat per ajudar els personatges que havien triat a escapar de la tirania del rosa en una pantalla gegant. Els dies de la reialesa semblen estar comptats.

Visto 9911 veces Modificado por última vez en Martes, 01 Septiembre 2015 12:42
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