Viernes, 05 Junio 2015 12:52

Mis pesadillas con Madre Ana

Escrito por
Valora este artículo
(0 votos)
Monjas. Monjas. Huffingtonpost.com

La comunicadora y feminista se recuerda entre el agobio y el descubrimiento del mundo desde la escuela. Una monjita que la cuidó en su temprana niñez, en el kínder, se ha quedado en su memoria para siempre.

Patricia Flores Palacios, feminista

Fui niña itinerante en el mundo de la escuela: en el contexto camba, yo era la niña colla, en el colla, la “cambinga”, y mi infancia transcurrió en universos ajenos, haciendo amiguitas a las que tenía que dejar a fin de año por el trabajo de mi padre. Por ello comencé la escuela en mundos ajenos. Y quizá la primera experiencia inquietante que a lo largo de los años me acompañó en mis pesadillas infantiles fue la huella que dejó en mí la Madre Ana, una hermosa y joven monjita que en kínder me agobiaba con su seguimiento permanente. Confieso que yo era traviesa, adoraba trepar árboles, recoger piedras, amaba contar cuentos de mis amigas hormigas Mastaketelina y Chesita, era soñadora despierta empedernida, con sueños que traducía en dibujos interminables, ajena a horarios y reglas. Esto sin duda llamó su atención y desde que se percató la tenía encima todos los días, controlando lo que hacía.

Recuerdo que por entonces mi mamá me mandaba con vestiditos coloridos, mandiles, sombreritos coquetos y, claro, con voluminosos recreos para que los comparta con todas/os mis compañeritas/os de clase. Pero nunca los acabábamos, entonces, Madre Ana me despachaba al patio hasta que acabase con queques, humintas o galletas… Una tortura incomprensible, porque no servían mis súplicas ni lágrimas para retornar todo a casa al final de las clases.

Quizá hoy es podría leerse como una especie de protección agobiante o un tipo de acoso… Desde entonces Madre Ana me acompañó en mis fiebres y pesadillas infantiles. Años después me contaron que esa bella monjita española se había develado, ante algunas compañeritas ya adolescentes, como “muy cariñosa”; para entonces los destapes de la vida y la sexualidad revelaban mundos proscritos, dolorosos, pero también innecesariamente agresivos, sobre todo con las niñas.

Levantan la mano para recordar también:

http://www.lapublica.org.bo/reportaje-mensual/item/605-maestros-son-los-de-siempre

http://www.lapublica.org.bo/reportaje-mensual/item/607-mientras-mas-castigo-mas-rebeldia

http://www.lapublica.org.bo/reportaje-mensual/item/608-la-nina-que-se-vistio-de-negro

 

 

Visto 1113 veces Modificado por última vez en Miércoles, 17 Junio 2015 12:26
La Pública

La Pública es un proyecto que busca crear y gestionar espacios para el ejercicio ciudadano a través de redes sociales y fuera de ellas, articulando para ello el periodismo digital y el activismo.

fb htw hyt h

Más en esta categoría: « Mientras más castigo, más rebeldía

lp15

 

La Paz - 71597592
Cochabamba - 71786333
Santa Cruz - 71528022

 

cc